El cumpleaños número dieciocho es muy especial. Es un año donde sembramos las primeras semillas del camino a la independencia. Elegimos estudios universitarios, iniciamos nuestro primer empleo y generamos nuestros primeros ingresos. La emoción es tal, que incluso, empezamos a adquirir compromisos económicos.
Hace algún tiempo, caminando por un pasillo del súper destinado a libros, leí un título que me detuvo el paso. Lo tomé para observar la portada. Le di la vuelta y empecé a leer la contraportada. Lo compré.